El BCE exige un plan de acción antes del 31 de octubre de 2026
En consonancia con la advertencia adoptada el 25 de junio de 2026 por la Junta Europea de Riesgo Sistémico (JERS) sobre los riesgos cibernéticos relacionados con los modelos de IA de vanguardia (FAIM), el BCE insta a las principales entidades bancarias a adoptar medidas inmediatas y proactivas.
La JERS define los modelos de vanguardia como modelos de propósito general capaces de afectar a las operaciones cibernéticas ofensivas y defensivas. Estos modelos pueden acelerar notablemente el descubrimiento de vulnerabilidades, la generación de exploits y la automatización de ataques complejos. Si bien no necesariamente crean nuevos riesgos, es probable que estos modelos alteren profundamente su velocidad, escala e impacto.
Esta tendencia ya es observable. Según METR, una organización independiente especializada en la evaluación de las capacidades autónomas de los modelos de IA, en 2020 los modelos de vanguardia solo podían realizar tareas que equivalían a unos pocos segundos de trabajo humano. Los modelos más recientes logran, en la actualidad, una de cada dos veces, llevar a cabo ciertas tareas de software cuya ejecución requeriría casi dieciséis horas para un experto humano.
La JERS considera que, a corto y medio plazo, este desarrollo podría beneficiar a los atacantes y aumentar el riesgo de propagación a través de instituciones, infraestructuras de mercado y sus proveedores de servicios críticos. Además de esta amenaza operativa, existe un problema estratégico: la concentración de los principales proveedores de estos modelos fuera de la UE expone al sistema financiero europeo a riesgos de dependencia tecnológica, soberanía y tensiones geopolíticas.
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